Todos los años me llena de desorgullo y agobio aguantar estas fechas tan especiales para los dueños de centros comerciales, jugueterías y otras tiendas, las cuales inundan compulsivamente los medios con anuncios consumistas, camuflados con un característico toque de alegría y emoción por recibir regalos fabricados bajo la esclavitud laboral y satisfacción de paladares a costa de masacres ajenas.
Esta época de incitación al consumismo masivo parece adelantarse cada año más, apenas al empezar noviembre ya empezamos a ver los hipermercados llenos de piernas de cerdos asesinados por un mísero sabor, cual película gore. Ordenadores y videoconsolas de última generación alegran las vidas de unos niños mientras las empresas arrebatan la libertad y derechos de otros niños para fabricarlos.
Celebrar la navidad sin contribuir a este consumismo extremo y al sufrimiento y masacre animal es posible. Se puede satisfacer paladares sin necesidad del sufrimiento de nadie gracias a la alimentación basada en vegetales (veganismo), y se puede regalar productos que no están fabricados en países pobres ni por grandes multinacionales, entre otras muchas cosas.
Pasemos una feliz navidad sin arrebatar la felicidad de otros :).
Estoy de acuerdo contigo en cuanto al tema animal. Resulta paradógico que, para celebrar la Navidad, la vida, la gente vea necesario matar animales, y que muchos de ellos sean, de hecho, criados exclusivamente para eso, para adornar la mesa de Navidad (como ocurre, especialmente, con los pavos).
ResponderEliminarPero no se trata sólo de eso. En Navidad se regalan cientos de animales, de cachorros, que cuando crecen acaban en las perreras porque han dejado de ser los peluches que parecían de pequeños.
Otra Navidad, y otra forma de llevar la vida, respetando a todos los seres vivos, es posible. Es una lucha difícil de ganar, pero no debemos dejar de intentarlo.
Cierto, pero tampoco los miréis como unos sádicos, lo hacen inconscientemente, no lo ven como semejante crueldad, aunque claro está que lo que están haciendo no tiene nombre, pero hay tantas cosas que aceptamos que se hagan y que no tienen nombre...
ResponderEliminarY, nunca he visto ningún caso de regalar mascotas. Todo los padres que conozco coinciden en que no son una moda pasajera y se niegan a regalarlas porque en cuanto el niño se canse, quienes sufren son los animales. Como decía un amigo mío, los cachorritos son monísimos cuando no son tuyos.
Creo que lo más inaceptable para los veganos será lo que cito en el siguiente vídeo. Que supongo que se le dedicará un post el día 25:
(pruebo con embed, por si falla, adjunto el link.)
http://www.youtube.com/watch?v=KIXaY0Kj-w0
De acuerdo en la primera parte. No tanto en la segunda. A ver, no siempre que se regalan mascotas acaban abandonadas con los años. Creo que es un extremo o una generalización bastante gratuita...
ResponderEliminar