Cuanta más cantidad y diversidad, más donde poder elegir. Más probabilidades de que cualquiera pueda encontrar justo lo que busca, por muy raras que sean sus preferencias.
Más libertad de elección, en general.
Esto es algo muy discutido sobretodo dentro del mundillo del software libre, donde desde siempre se ha pregonado esa libertad de poder elegir entre una gran variedad de opciones, o incluso crear nuestras propias opciones cogiendo otras y modificando cosas a nuestro antojo.
Y todo esto es algo muy positivo. Sin embargo, cuando
esa gran lista de opciones se hace demasiado extensa, aparece un problema. Tenemos mucho donde elegir, pero estamos obligados a elegir.
Y habiendo tantísimas opciones, ¿qué es lo que nos conviene elegir? ¿cómo asegurarnos de que nuestra elección será la correcta? ¿qué elegir después en caso de que nuestra elección nos acabe decepcionando? ¿y si algunas características de dicha elección han cambiado y puede no ser ya lo mismo?
Cuando disponemos de un abanico tan amplio de opciones, estas cosas pueden llegar a causar cierto '
estrés' o '
ansiedad', o incluso cierta '
inseguridad' y '
paranoia' después. Sobretodo cuando se trata de cosas que conllevan cierto gasto o sacrificio, ya sea de dinero o de tiempo. Es un gasto que no volveremos a recuperar después, nos salga bien o no la elección.
¿Instalar Debian, Ubuntu, Mint, Arch, Manjaro, OpenSuse, Fedora, [...] ?
¿Estudiar la carrera de informática, ciencia, literatura, arte, medicina, veterinaria, telecomunicaciones, programación, [...] ?
¿Probar el helado de fresa, chocolate, vainilla, arándanos, frambuesa, mora, piña, coco, limón, naranja, mandarina, clementina, pomelo, [...] ?
¿Escuchar algo de música clásica, rock progresivo, avant-garde metal, free jazz, dark wave, punk acústico, bandas sonoras, sonatas en C mayor, [...] ?
¿Pasar el finde con Pepito el del bar, Ana María la de la frutería, Manolo el mecánico, Nepomucena la baterista y lider de Metal Monsters, Ambrosio el actor y co-productor de cine independiente, [...] ?
Hoy en día
tenemos mucho de todo, y muy poco tiempo para dedicarlo a todo ello. Y esto se puede aplicar a todo tipo de ámbitos. Desde los programas y sistemas operativos hasta la vida social y personal. Tenemos cientos de sistemas operativos o distribuciones, continuamente aparecen nuevas bandas y estilos musicales, montones de nuevos videojuegos o continuaciones de otras sagas, series y películas nuevas o también continuaciones de otras sagas... También es muy común que casi todo el mundo tenga bastantes amigos que realmente son simples conocidos con quienes apenas hay trato.
Pero seamos realistas.
No vamos a vivir tantos años como para poder hacer y descubrir todo lo que realmente nos gustaría; ni podemos dar abasto para dedicar todo el tiempo que merecen todas nuestras aficiones, intereses y sobretodo amistades. Y menos teniendo en cuenta que todo en este mundo cambia muy deprisa, y en cuanto nos decuidemos un rato nos daremos cuenta de que ya nos hemos quedado anticuados y nos hemos perdido muchas más cosas.